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Incendios que se ven desde el espacio



Las imágenes de satélite han mostrado la extensión de la superficie devastada por los incendios masivos ocurridos por segundo año consecutivo en el Círculo Polar Ártico.

“Son imágenes dramáticas. El incendio forestal más activo actualmente está a menos de ocho kilómetros del océano Ártico. Esto no debería estar sucediendo y resalta la necesidad de una acción climática urgente, así comoun mayor compromiso con el Acuerdo de París", aseguró la portavoz.

El 22 de julio hubo 188 puntos de incendios probables en Siberia. Las emisiones de carbono totales estimadas desde enero debido a los incendios son las más altas en el registro de datos de 18 años del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera Copérnico, que observa la actividad del fuego y la contaminación resultante para evaluar su impacto en la atmósfera.


El humo de los incendios forestales desprende una amplia gama de contaminantes.

"El verano de 2019 fue inusual en términos de actividad de incendios en las altas latitudes y este 2020 parece estar evolucionando de manera similar. Esto sugiere que podríamos ver muchos incendios en el Ártico en las próximas semanas, sobre todo porque la temporada boreal de incendios forestales alcanza su punto máximo en julio y agosto generalmente ", advirtió un comunicado del Servicio de Monitoreo Mark Parrington.

Los incendios han sido particularmente intensos en la República Sajá de Rusia (Yakutia) y el Okrug autónomo de Chukotka en el extremo noreste de Siberia, que han experimentado condiciones mucho más cálidas de lo habitual en los últimos meses. Las autoridades rusas también han declarado que existe un riesgo extremo de incendios en todo el Okrug autónomo de Khanty-Mansiysk, Yugra, que se ubica en el oeste de Siberia.

El humo de los incendios forestales desprende una amplia gama de contaminantes que incluyen monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles y partículas sólidas de aerosoles. Los incendios forestales del Ártico emitieron el equivalente a 56 megatones de dióxido de carbono en junio pasado, en comparación con 53 megatones en junio de 2019. Los niveles de monóxido de carbono en el noreste de Siberia fueron anormalmente altos en la región de los incendios.

“Los incendios liberan carbono y además reducen durante años la capacidad de los bosques para capturarlo. Se trata de un círculo vicioso”, aseguró la experta, respondiendo a preguntas sobre las implicaciones de los incendios en el cambio climático.