Periódico Dominicano Libre de Prejuicios; Porque somos Imparcial siendo Objetivo

 Imparcial RD

Sólo el 34% de los refugiados asiste a la escuela secundaria, el resto podría no llegar nunca a ese nivel de educación



La estudiante refugiada venezolana Emily usa su computadora portátil en Quito, Ecuador.


La pandemia de COVID-19 disminuye aún más las oportunidades educativas de las personas refugiadas y amenaza con retroceder lo que se había logrado en la materia. Hace falta un esfuerzo internacional que garantice el acceso a la educación secundaria de los niños y jóvenes refugiados.


Un nuevo informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) revela que la tasa de matriculación en educación secundaria de personas refugiadas llegó apenas al 34% en el ciclo escolar 2019-2020 y advierte que los dos tercios restantes de los niños y jóvenes en edad escolar podrían nunca alcanzar ese nivel de educación.

El estudio divulgado este martes también señala que la tasa de inscripción a la escuela secundaria de la población refugiada es siempre inferior a las de las comunidades de acogida.

Frente a esta situación, ACNUR instó a realizar un esfuerzo internacional que garantice el acceso a educación secundaria para la niñez y la juventud refugiadas.
La pandemia reduce las oportunidades

Según los resultados de la investigación elaborada con datos de 40 países, la pandemia de COVID-19 habría reducido todavía más las oportunidades educativas de las comunidades refugiadas, recalca la publicación, destacando que a los obstáculos que de por sí deben superar los estudiantes refugiados para acceder a la educación se suman los trastornos que encaran todos los alumnos del mundo debido a la emergencia sanitaria.


“La pandemia podría dar al traste con todas las esperanzas de recibir la educación que necesitan”, alertó ACNUR en el texto, que expone las historias de jóvenes refugiados de todo el mundo que intentan seguir aprendiendo en medio de la actual coyuntura.
Logros amenazados

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados recordó que asistir a la escuela secundaria debería ser sinónimo de crecimiento, desarrollo y oportunidades, ya que multiplica las posibilidades laborales y fortalece la salud, la independencia y el liderazgo en jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Sin embargo, lamentó Filippo Grandi, los avances que se habían logrado recientemente en la escolarización de niños y jóvenes “se ven ahora amenazados”.

“Afrontar este desafío requiere un esfuerzo titánico y coordinado; se trata de una tarea que no podemos permitirnos el lujo de eludir”, añadió.

El informe subraya, asimismo, que un mayor nivel educativo disminuye considerablemente las probabilidades de que los niños sean víctimas de explotación infantil.
Integración a los planes nacionales de educación

La Agencia de la ONU exhortó a los Estados a garantizar el derecho a la educación secundaria de todos los niños, incluidos los refugiados, y les pidió que integren a este colectivo en sus planes y sistemas educativos nacionales.

El organismo aseveró que si no aumenta sustancialmente el acceso a la educación secundaria, será difícil alcanzar el objetivo que fijaron ACNUR y sus socios de conseguir un 15% de matriculación en la educación superior de las personas refugiadas para 2030.

ACNUR reconoció que los países con poblaciones grandes de refugiados necesitan asistencia financiera para construir más escuelas y contar con materiales de aprendizaje apropiados, así como para capacitar a los docentes en materias específicas.

Además, precisan recursos para invertir en instalaciones adecuadas para las adolescentes y para adquirir tecnología y conectividad, de manera que puedan disminuir la brecha digital. 

También hay menos niños en la escuela primaria

Los números de ACNUR señalan que de marzo de 2019 al mismo mes en 2020, la tasa de matriculación en la escuela primaria de estudiantes refugiados sólo alcanzó el 68%.

El único indicador que mostró una mejoría durante ese año fue el de inscripción en educación universitaria, que llegó a 5%, dos puntos porcentuales por encima del ciclo anterior.

Si bien este avance es alentador, se trata de una tasa muy baja con respecto a las cifras mundiales, añadió el organismo.