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Gran Premio de Relojería de Ginebra o los 'Premios Óscar de la relojería'



El espacio y el tiempo se unen en una relación artística y tecnológica. El espacio es el Museo Rath de Ginebra. El tiempo es el 4 de noviembre, día de la entrega del Gran Premio de Relojería de Ginebra (GPHG).


Conocido como los 'Premios Óscar de la relojería', el evento galardona cada año, desde 2001, las creaciones contemporáneas más destacadas.


Los 84 relojes seleccionados, divididos en 14 categorías, se exponen al público en el museo Rath hasta el 14 de noviembre.


Con motivo del 20º aniversario del certamen, también se podrán admirar todos los relojes que han obtenido la máxima distinción del concurso: el ‘Premio Aguja de Oro’.


"Detrás de cada uno de estos relojes hay un mundo excepcional de tradiciones, arte y tecnología. Su fabricación suele llevar años. Descubramos cómo se crean estas pequeñas obras maestras", declara Claudio Rosmino, periodista de Euronews.


En Le Sentier, en el corazón de la región suiza del Jura, se encuentra el taller de relojería de Bulgari.


La marca diseña, desarrolla y produce internamente, todas las piezas esenciales de sus creaciones; desde la fundición de las aleaciones de oro hasta la elaboración, el montaje y el acabado del mecanismo de movimiento, la caja, la esfera y la pulsera. Allí se fabrican los mecanismos de movimiento de los relojes. Más tarde, los diferentes componentes se ensamblan en Neuchâtel.


Desde los primeros pasos de un nuevo proyecto, se combinan los conocimientos artesanales y las soluciones técnicas de alto nivel para definir la elaboración del reloj.


"Mediante un estudio de viabilidad, revisamos las dificultades del proyecto, los plazos y los costes. El tiempo necesario para completar ese proyecto depende de su complejidad. Algo más ‘sencillo’, como mostrar las fases de la luna o crear un reloj calendario, puede llevar de seis meses a un año de trabajo. Desarrollar el sonido o crear un reloj que suene cuando se cumplan las horas, sus fracciones e incluso cada minuto, es complejo y nos puede llevar hasta cuatro, cinco e incluso, más años de trabajo", afirma Julien Behra, jefe de Desarrollo de Movimientos Relojeros de Bulgari.