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Máximo Sarraff, ¨El Pachá¨, ha sido un piloto muy especial



Máximo Sarraf, uno de los mejores volantes dominicanos.

AUTOMOVILISMO


Santo Domingo, RD.-  El próximo martes cumplirá año un piloto muy especial, uno de los más exitosos del país.

Se llama Máximo Sarraff y le dicen ¨El Pachá¨.

Nació un 28 de diciembre de 1950 en Duvergé, Republica Dominicana y creció en ese pequeño pueblo, en donde el sol se acuesta en cada ocaso en medio de valles, montañas, lagos.

Allí los grandes espacios abundaban para manejar a temprana edad los vehículos familiares o cualquier cosa con ruedas que tuviera a su alcance.

De esta manera se despierta la pasión de Maximo Sarraff, apoyada por su abuelo Abraham Sarraff Jacob y su padre Messin Sarraff Eder, sus primeros fanáticos y testigos de esas primeras emociones que marcan para siempre a los seres humanos mostrándole el camino a seguir.

Ese primer despertar por los autos se interrumpe cuando Máximo ingresa a la disciplina jesuita a estudiar una carrera técnica en el Instituto Politécnico Loyola en la ciudad de San Cristóbal, culminado sus estudios en electricidad se traslada a Puerto Rico a estudiar en el Instituto Tecnológico de Puerto Rico.

En la Isla del Encanto tuvo el privilegio de encontrarse con su gran mentor Don Diego Febles gloria del automovilismo latinoamericano.


Logrado su meta académica como ingeniero eléctrico regresa a su terruño iniciándose en el automovilismo deportivo en la modalidad de dragueo imponiendo su clase.

En 1987 debuta con su equipo Maca Racing en la categoría GT Junior en el Autodrómo Internacional Salinas Speedway, donde se consagraría ganador de las 3 Horas Marlboro Puerto Rico en primera temporada al mando de un Datsun 1200.

Tras la obtención de este evento de duración codiciado por todo piloto comenzaría a montarse alrededor de la figura de Máximo Sarraff un gran interés por las empresas patrocinadoras internacionales y locales retornándole con creces a cada una de ellas su apoyo con su brillante carrera.

En el 1996 se retira como piloto dejando atrás su pasión por el automovilismo deportivo para dedicarse a desarrollar su empresa Importadora del Sur y su joven familia dejando marcada su huella en la historia del deporte automovilístico en la región y el legado de las siguientes victorias.