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Maimón se arropa de júbilo tras rescate de dos mineros




Jhangeily Durán, María Tejada y Nathaly Tavarez


Maimón, Monseñor Nouel. RD.


Pocos días se comparan con la alegría y emoción que vivieron ayer los más de 15 mil ciudadanos que conforman el municipio de Maimón al enterarse que ya por fin estaban en la superficie los dos mineros que quedaron atrapados y permanecieron por un lapso de 10 días sin poder ver la luz del sol.

Los rostros que lucían los familiares, compañeros de labor y comunitarios reflejaban como se iba de sus cuerpos la preocupación y angustia al sonreír, abrazarse y celebrar a voces la salida de los jóvenes Gregory Alexander Méndez Torres y Carlos Yépez Ospina, a quienes sus familiares no pudieron ver, pero a través de la tecnología comprobaron el buen estado físico en el que se encontraban.

Las primas hermanas de Gregory compartieron con Listín Diario como fueron los diez días en su casa mientras no podían sentir la presencia física del joven.

“Nosotros estábamos muy mortificados, esto no fue fácil, sobre todo porque hemos conocido de otros casos que se quedan atrapados y lamentablemente no ha corrido con la misma suerte que mi primo hermano”, dijo Luisa María, familiar del minero Méndez.

Por su parte, Paola Méndez, hermana de Gregory, nos confesó que a la abuela del minero dominicano se le trató de ocultar que su nieto había quedado atrapado en la Mina del Cerro en Maimón, sin embargo por la preocupación del pueblo terminó enterándose y sus día pasaron a ser eternos, incluso sin lograr conciliar el sueño.

“La abuela de nosotros no pegaba un ojo y nosotros estábamos doblemente mortificados porque Gregory atrapado bajo tierra y entonces mamá sin dormir, una mujer que ya no puede estar sujeta a esas malas noches”, aclaró Paola.

Ambas jóvenes, familiares de Gregory, llegaron saltando a ofrecerle información a la prensa nacional que dio cobertura al rescate, y de inmediato explicaron como lo esperarían en casa con una “amplia fiesta” a la que puede acceder toda la comunidad.

“En casa lo esperara un rico arroz con salami, que aunque no lo crean eso es lo que le gusta a mi primo, ya estamos preparando todo, pero lo que más lo espera bajo el techo de su casa es el amor de todos nosotros”, expresó la prima del minero con sus ojos notablemente aguados, resultado de su emoción.

No solo estaban presentes quienes portaban la sangre de los atrapados, sino también los residentes en Maimón que sienten la alegría de saber que ya están fuera del peligro que desde el 31 de julio arropó a los mineros.

Así fue el caso de Adriana Hernández, quien es subdirectora de una escuela en Maimón y junto con los estudiantes y conserje del centro educativo diseñaron un cartel que daba la gracias a Dios por salvar la vida de los trabajadores atrapados.

En conversación con este diario comentó cuál era su objetivo al pararse frente a la entrada que dirigía a la mina con su cartel en mano.

“Estamos dando ejemplo. Ejemplo de empatía, de solidaridad, de que los familiares sepan que estamos con ello en esto y la alegría de saber que ya están fuera de peligro es un gozo para todos”, citó Hernández.

El miedo de los mineros

“Después de este suceso en el que nuestros compañeros estaban atrapados, uno siente un mayor temor. Aunque realmente desde que firmamos el contrato eso ya se vive”, manifestó un asistente de minas que tiene seis meses laborando para la Corporación Minera Dominicana (Cormidom), el cual prefirió mantener su identidad en privado.

El compañero de labores de Gregory Méndez y Carlos Yépez calificó como “adecuada” las condiciones de seguridad que les brinda la empresa, ya que a ellos se les exige la utilización de los cascos protectores, botas largas, mascarillas y una constante realización de pruebas de Covid-19, pero el miedo persiste en cada trabajador de minas

“Anteriormente esta mina operaba en la superficie. Ahora el mineral ya se agotó y por eso es que se inventó la extracción de manera subterránea”, explicó.

El joven minero comentó que si Cormidom decide cerrar sus labores productivas, esto indicaría un “colapso” para la economía del municipio de Maimón en Monseñor Nouel, puesto que este lugar es una “fuente de recursos e ingresos”.

Tras la situación presentada de sus compañeros atrapados, este minero se siente agradecido porque hubo “un final feliz”.

“Me ha tocado trabajar con el colombiano, ellos son los que tienen la mayor experiencia en minería subterránea. A nosotros nos mandan siempre con un extranjero para ayudarnos, generalmente no envían dos de una misma nacionalidad”, explicó.

Además, asegura que todos sus compañeros son como “una familia” y que, tanto Yepez como Méndez son unos “buenos compañeros”.

Finalmente, dijo que el colombiano tiene laborando para Cormidom desde que iniciaron ese sistema de minería subterránea.

Impacto económico

“Cormidom tiene el 70% de la empleomanía de la zona. Deben seguir operando pero de una manera segura y reduciendo el impacto ambiental para que no genere situaciones de salud”, destacó Cosme Damián Sánchez, dirigente comunitario de esta zona.

Cormidom

Elizabeth Mena, encargada de comunicación de esta empresa minera, dijo que por el momento las labores de minería seguirán cerradas hasta que se corrijan los “problemas” que presentan.

“La mina permanecerá cerrada en parte productiva hasta tanto hayamos revisado cada una de las cosas que hicimos en dos componentes. Una es la parte del plan de rescate que es un buen modelo para futuros inconvenientes, y otra es averiguar qué sucedió en el túnel. Esa fase empieza ahora”, informó Mena.

Maniobra de rescate

El rescate se produjo a las 11:16 a.m. de este martes 9 de agosto, tras acceder a ellos por el nuevo túnel de desvío referido como Ruta de Rescate B, una de las dos vías que se habían creado desde el inicio del plan de rescate para llegar al punto donde se encontraban los dos mineros.

En la operación, que se extendió por 10 días, participaron más de 70 mineros expertos en minería subterránea de Cormidom, comandados por Paul Brown, Ben Burges y Sedden Temple.

El equipo de rescate estuvo apoyado por 40 técnicos en áreas de geología, geotécnica e ingeniería de minas, incluyendo a nacionales dominicanos, así como de Australia, Estados Unidos, México, Colombia y Perú que brindan servicios a la empresa minera y que trabajaban en la superficie.

Gregory y Carlos fueron objeto de una evaluación médica al momento de llegar a la superficie y trasladados, vía aérea al Hospital Militar Docente, FARD, Dr. Ramón De Lara, para realizar una revisión más exhaustiva de su estado de salud.

Igualmente, se informó que continúan con asistencia de salud mental para brindarles soporte por el proceso de aislamiento que experimentaron.